Cuando guardas o compartes algo en Suzuri, primero se mete en un cofre con llave. Sin la llave, nadie ve lo que hay dentro —ni nosotros.
Tu nota, dibujo o clave existe en claro solo en tu pantalla.
Suzuri la cifra al instante con una llave que nace de tu contraseña.
Mandas el enlace (el cofre). La llave la entregas aparte, a quien tú quieras.
El enlace ya trae todo para abrirse. Cualquiera que reciba ese enlace puede leer la nota.
Úsalo para algo que no te importa que vea quien tenga el link.
El enlace lleva el cofre cerrado; la contraseña no va dentro. Quien lo abra debe escribir la clave que tú le diste por otro medio.
Úsalo para algo sensible: si el enlace se filtra, sin la clave es ilegible.
El enlace por chat, la contraseña por otro canal. Hacen falta los dos para abrir.